Redacción Aol Noticias y servicios combinados.- La semana pasada fueron los ejecutivos petroleros quienes concentraron la ira de los legisladores ansiosos por establecer culpas por un cuantioso derrame petrolero en el Golfo de México, pero ahora es el turno del gobierno estadounidense.

El director del Departamento de Tierras y Parques Nacionales Ken Salazar y otros funcionarios son interrogados el martes para responder sobre lo que el gobierno hizo -o no hizo- para prevenir el derrame y cómo han respondido desde que comenzó el derrame el mes pasado. Salazar, quien supervisa la agencia federal que controla la perforación submarina, atestiguará ante dos comités del Senado.

La administradora de la Agencia de Protección Ambiental, Lisa Jackson y el comandante de la guardia costera Thad Allen también rendirán testimonio en audiencias separadas. Por su parte, los ejecutivos de las compañías petroleras vuelven para una segunda serie de preguntas. Las audiencias se efectúan mientras se producen las primeras renuncias de alto nivel vinculadas con el derrame petrolero, como también una decisión del presidente Barack Obama de designar una comisión presidencial para investigar la causa de la explosión de una plataforma submarina que provocó el derrame.

El panel presidencial será similar a los que investigaron el desastre del transbordador espacial Challenger y el accidente de la planta nuclear de Three Mile Island, dijo un funcionario del gobierno, quien habló con la condición del anonimato porque la decisión no ha sido anunciada formalmente. La comisión llevará a cabo una de casi una decena de investigaciones y revisiones lanzadas desde la explosión del 20 de abril, aunque probablemente será la más exhaustiva.

El funcionario federal encargado de supervisar la extracción petrolera marítima anunció el lunes que renunciará a fin de mes tras semanas de estragos por un catastrófico derrame de petróleo en el Golfo de México. Chris Oynes, el administrador adjunto del Servicio de Administración de Minerales para programas de perforación marítima, informó a sus colegas que dejaría el cargo el 31 de mayo, según un correo electrónico enviado a autoridades de la agencia y que The Associated Press obtuvo. Oynes, que fue director regional a cargo de los programas petroleros en el Golfo de México durante 13 años antes de ser promovido en el 2007 a director de todos los programas de perforación marítima, ha estado bajo críticas por lo que se dice es su estrecha cercanía con la industria petrolera

La primera renuncia

El funcionario federal encargado de supervisar la extracción petrolera marítima anunció el lunes que renunciará a fin de mes tras semanas de estragos por un catastrófico derrame de petróleo en el Golfo de México.

En tanto, el mandatario Barack Obama ha decidido que una comisión presidencial investigue las causas de la explosión en la plataforma petrolera que derivó en la fuga de millones de litros de crudo al mar, donde los ingenieros intentan detenerla desde hace tres semanas.

La comisión presidencial será similar a las que examinaron el desastre del transbordador espacial Challenger y el accidente de la central nuclear de Three Mile Island, dijo un funcionario de la Casa Blanca que solicitó guardar el anonimato debido a que la decisión no ha sido anunciada de manera formal.

En el Congreso los legisladores aumentaron su atención sobre la fuga de crudo.

Al menos siete comités del poder legislativo están analizando este desastre en el Golfo de México, incluyendo el comité ambiental del Senado, que el martes efectuará su segunda audiencia en torno al derrame.

La senadora demócrata Barbara Boxer, presidenta del panel, solicitó el lunes al Departamento de Justicia que determine si la empresa British Petroleum PLC incurrió en falsedad y engaño cuando dijo al gobierno que tenía capacidad para impedir cualquier fuga de petróleo grave al solicitar en el 2009 la licencia para perforar el pozo Deepwater Horizon, el cual creó el actual caos ambiental en el Golfo de México.

Pero en las audiencias de esta semana los legisladores apuntan sus baterías no sólo contra BP, sino también hacia las autoridades del Departamento del Interior que norman la perforación marítima, las cuales permitieron a la empresa que efectuara sus actividades sin asegurarse de poder evitar una fuga masiva de crudo.

El lunes, el derrame comenzó a tener sus consecuencias en la agencia encargada de normar las perforaciones petroleras marítimas.

Chris Oynes, el administrador adjunto del Servicio de Administración de Minerales para programas de perforación martíma, informó a sus colegas que dejaría el cargo el 31 de mayo, según un correo electrónico enviado a autoridades de la agencia y que The Associated Press obtuvo.

Oynes, que fue director regional a cargo de los programas petroleros en el Golfo de México durante 13 años antes de ser promovido en el 2007 a director de todos los programas de perforación marítima, ha estado bajo críticas por lo que se dice es su estrecha cercanía con la industria petrolera.

Pelo para salvar las costas del Golfo

Una organización ecologista de Estados Unidos lanzó un insólita campaña para gestionar la recogida, el almacenaje y el envío de pelo animal y humano, así como pantys para construir barreras flotantes y esponjas para limpiar el Golfo de México de los restos de crudo esparcidos en el mar.

La organización “Matter of Trust”, ubicada en San Francisco tiene ya doce puntos en los estados de Alabama, Misisipi, Luisiana y Florida donde están recibiendo el pelo, y donde se reúnen cientos de voluntarios que se encargan de construir una especie de colchonetas absorbente.

Los pantys son rellenados con el pelo y parecen salchichas gigantes de aproximadamente kilo y medio cada una capaces de absorber hasta 15 veces su peso en petróleo.

Otra medida desesperada para detener el derrame de petróleo en el Golfo de México que se está considerando es bloquear el pozo averiado con pelotas de golf y neumáticos, según informó la BBC Mundo.

El jefe de operaciones de BP, Doug Suttles, dijo que la llamada “inyección de basura” podría ser utilizada para taponear la válvula de contención, situada en el dañado mecanismo de prevención de explosiones del pozo. Esta solución consiste en bombear desechos a alta presión.

Mientras tanto, unos 5.000 barriles de crudo se siguen derramando diariamente tras el desastre de la plataforma Deepwater Horizon, que se desencadenó hace más de dos semanas.

Al rescate con submarino a control remoto

Un submarino a control remoto arrojó el lunes una sustancia dispersante para tratar de controlar una masiva fuga de crudo que sale del fondo del Golfo de México, lo cual dejó entrever que pasen varias semanas antes de que se logre controlarla.

Si la fuga continúa sin control, en aproximadamente un mes superaría el desastre del buque tanque Exxon Valdez de 1989 como el peor derrame en la historia de Estados Unidos.

Equipos especializados a cargo del robot para aguas profundas intentan adelgazar el petróleo -que está saliendo del lecho marino a un ritmo de unos 795.000 litros (210.000 galones) diarios-, tras recibir la aprobación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), dijo British Petroleum.

La agencia federal había detenido dos intentos anteriores por arrojar el dispersante con el fin de hacer pruebas sobre su impacto potencial en el medio ambiente y aprobó la tercera ronda de rociado que comenzó el lunes temprano, dijo a The Associated Press Mark Proegler, portavoz de la compañía, propietaria de la plataforma extractora que explotó y que generó la fuga.

Una portavoz de la EPA no devolvió de inmediato los mensajes que se le dejaron para solicitarle declaraciones al respecto.

Derrame cuesta a BP 350 millones de dólares

El derrame de crudo en el Golfo de México ha costado a la compañía petrolera BP PLC 350 millones de dólares hasta ahora, anunció el lunes la empresa.

En un nuevo comunicado, BP anunció que la cifra incluye el coste de la respuesta inmediata al derrame, la contención, la perforación de un pozo de apoyo, las medidas tomadas en los estados de la costa del Golfo, los asentamientos y los costes federales estadounidenses.

La empresa no quiso especular sobre costes finales.

Las acciones de BP en los mercados han caído un 0,5%, a 551,4 peniques (8,26 dólares) en operaciones de la mañana en la Bolsa de Londres.

BP dijo que intentará colocar una bóveda de contención más pequeña sobre el punto principal del derrame. La empresa no pudo transportar una bóveda mayor la semana pasada.

Barack Obama viajó a la zona del desastre

Sin una solución inmediata, el presidente Barack Obama advirtió el domingo de un desastre ambiental enorme y posiblemente sin precedentes, mientras continuaba el derrame petrolero en el Golfo de México que ha llevado una marea negra cada vez mayor hacia los delicados ecosistemas del sur del país.

El presidente agregó que podrían necesitarse muchos días antes de que el derrame pueda detenerse. Obama viajó al sur de Luisiana para recibir informes de las autoridades que luchan contra el derrame, mientras que varios integrantes del gabinete describieron la situación como grave e insistieron que el gobierno hace todo lo que está en sus posibilidades para lidiar con ella.

Después subió a un helicóptero para un vuelo sobre los pantanos y estuarios en la zona costera, pero los fuertes vientos impidieron que la aeronave llegara hasta la mancha de 48 kilómeteros (30 millas) causada por unos 794.913 litros (210.000 galones) de crudo que continúan derramándose en el Golfo de México cada día.

Un verdadero desastre

Los expertos consideran que el derrame petrolero en el Golfo de México es un verdadero desastre.

Desde hacía tiempo habían evaluado la posibilidad de un desastre, dijo Wes Tunnell, experto en ecología costera y derramamientos de petróleo en la Unversidad A&M de Texas en Corpus Christi. “Y es precisamente éste”.

A juicio de los conocedores, reúne todas las características: un flujo submarino incesante de petróleo, una mezcla pegajosa resultante que es difícil de quemar y aun más difícil de limpiar, agua que alberga criaderos de peces, y una costa con ciénagas difíciles de limpiar.

Todavía no se ha convertido en un desastre completo. Pero es difícil concebir que no llegue a ser devastador, dijo Ed Overton, que dirige un equipo federal de evaluación de riesgos químicos en los derrames petroleros. El profesor de la Universidad de Luisiana ha estado examinando muestras del crudo derramado.

Comparó la situación con otra amenaza familiar para la Costa del Golfo: “Esto tiene todas las características de un huracán de categoría 5”.

Si las condiciones no cambian rápidamente, una devastación de gran magnitud amenaza otros sectores de las costas, agregó Overton, que trabaja para la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera.

Más de 200.000 galones de petróleo diarios se están derramando de la destruida plataforma submarina Deepwater Horizon de BP, que estalló el 20 de abril y se hundió dos días después. Las cuadrillas están usando por lo menos seis vehículos robóticos para tratar de cerrar una válvula submarina, pero hasta ahora infructuosamente. Mientras tanto, los fuertes vientos y el oleaje están empujando el agua contaminada por encima de las barreras de contención. Además de BP, una serie de agencias federales y estatales se esfuerzan por reducir los daños.

Los expertos efectúan simulacros cada pocos años para practicar su respuesta a derrames de “significación nacional”. Una de esas prácticas se llevó a cabo el mes pasado en Maine. El derrame del Golfo de México “es una combinación de todos los factores negativos”, mucho peor de cualquier desastre imaginado en los simulacros, dijo Nancy Kinner, directora del Centro de Investigación de Respuesta Costera en la Universidad de Nueva Hampshire.

La mayoría de los estadounidenses piensa en el desastre del Exxon Valdez. Pero este derrame tiene el potencial de superarlo por mucho, advirtió Malcolm Spaulding, profesor de ingeniería oceánica en la Universidad de Rhode Island. Como el pozo del Deepwater Horizon podría seguir despidiendo petróleo durante meses, debería compararse con un derramamiento mucho más peligroso que se produjo por la explosión de un pozo en 1979, dijo Tunnell. Fue el Ixtoc 1, frente a las costas de México, el peor de su tipo en tiempos de paz.

Declaran emergencia en Louisiana

El gobernador de Louisiana, Bobby Jindal, declaró estado de emergencia como medida de preparación para el impacto en las costas de la entidad de la mancha de petróleo de una plataforma petrolífera hundida en el Golfo de México.

Las autoridades indicaron que el crudo derramado, unos cinco mil barriles diarios, podría comenzar a contaminar el litoral de Louisiana este viernes.

Al comprobarse que el derrame de crudo es cinco veces mayor de lo que se estimaba, el presidente estadunidense Barack Obama envió a la zona de desastre un equipo de su gabinete encabezado por la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, para supervisar la ayuda.

El secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo en rueda de prensa que el gobierno también puede enviar buques militares y personal para ayudar a controlar los daños causados por el derrame.